martes, 2 de septiembre de 2008

Atahualpa Yupanqui (Antesala del Silencio) libro

Fue una noche como otras pero especial, transitaba por las calles del recuerdo, recorriendo un puñado de emociones, juntando anhelos y quimeras. Se me presento aquel muchachito artista de guardapolvo blanco, cuando la maestra de musica lo convocaba para integrar el coro de la escuela o para bailar alguna danza nativa. En una oportunidad elegido para leer una poesia campera, el autor. Atahualpa Yupanqui. Fue una mañana magica, solo en el escenario empece a redactar , y es como que me relinchaba la sangre, un puñados de padres aplaudian, y ami me temblaban las piernas. Pasaron los años, tal vez 7 u 8 me reencontre con la poesia y con Ud. Don Ata. Teniendo la misma sensacion telurica. El maestro Eladio Blanco me invita con una partitura a pulsar unas corcheas y semifusas, aquella misma cancion nativa de la escuela primaria, (El Arriero) y me narra una pequeña semblanza de su compositor,(Pablo del Cerro) Una señora nacida en Saint Pierre, frente a la isla de Terranova, medalla de oro como interprete de piano y compositora, que con modestas melodias camperas, esas que hoy los compatriotas siguen amando. El poema de Don Ata deslizandose por su conducto natural, la musica de Doña Nenette. Con sentido de captacion de lo domestico y de lo campesino, cantando, tocando y bailando en las comarcas alegres de las altas noches, de esta bendita tierra Americana, de paisanos con cultura en la sangre.
Don Ata y Doña Nenette. Construyeron un mangrullo de nuestra musica nativa. Una noche de marzo, con la lampara encendida, tal vez desvelado. Udes maestros me sugirieron que convocara a un puñado de compatriotas que todavia no quieren congelarse, y por los distintos caminos me largue, y aqui estamos.
Con su permiso Ñaña. Me puse a arrimar soledades en este fogon, algunos de los presentes Usted Tata los conoce bien, ha conversado con ellos en tiempos idos, a otros tal vez solamente los ha observado nomas, algunos se han mudado, se fueron lejos por ese camino largo que lleva lejo y otros, otros se asustaron y recularon nomas, y quedaron lejos aquellos que yo no supe convocar.
Don Ata. Doña Nenette. Estamos todos los que queremos yerbear. Hace algunos meses que `prendi el fogon y nos han pasado cosas lindas, muy lindas. Y otras fieras por demas, cuando se acercaban pa`matear se perdieron en la huella y se nos fueron pal`silencio, el poeta Uruguayo. Anibal Sampayo. La periodista. Marta Bruno. Una paisana cabal. Ricardo Romero y el paisa. Hector Bulacio. Se fueron nomas, junto al tata dios los han de vicitar.
Y aqui estamos todos los compatriotas que no quisimos faltar, saben....Solo nos juntamos pa`escucharlos, gracias por recibirnos maestros Acompañelo Doña Nenette, el tata quiere cantar echandole mano a la bolsa del viento.....Has de Narrar.
Alfredo Mateo

1 comentario:

Celia Rivera Gutierrez dijo...

Que hermoso escrito Adolfo mateo, pero aun no ato todo el contenido de lo vertido aquí. Seguiré leyendo lo que me llega de tu hermosa tierra que de la America nuestra.
Un saludo de mi parte